miércoles, 6 de mayo de 2015

22. Entre disfraces

Whatsapp. Grupo.

Carolina: ¡Niñas! esta tarde café como dijimos ¿no?
Paula: ¡Por mi si!
Ester: Yo es que tengo comida familiar con los padres de este y se alargará…Pero os aviso en cuanto acabe para ver si seguís por ahí.
Nuria: ¡Yo sí!
Alba: Joder que envidia me dais, ¡ojalá estuviera allí para achucharos a todas y lameros!
Ester: jajajaja, tu como siempre Alba, ¡coño vente ya y deja los fríos del norte!
Carla: Yo no puedo, tengo la tarde liailla con este. Sorry.
Miriam: Mi hermana y yo vamos al cafele. 5,30 ¿Dónde?
Nuria: ¿Vamos al central no? Que nos pilla a todas más o menos a medio camino.
Carolina: ¡Venga!

17:30

-Joder que frío ¡Vamos ya huevonas! Míralas por donde vienen…

- ¿Bueno que planes tenéis? ¡Contadme! A parte de casaros y esas cosas… jajaja

-Si, sobre todo eso, yo la primera…

- Aquí la primera que se casa es Ester, ya veréis.

-Anda que no, ya mismo tenemos boda, aunque mira tal vez Carolina se nos adelante…

- Uf, que va, quita quita, estoy a gusto tal y como estoy, la verdad que muy ilusionada, pero nada que luego me estampo… Aquí vamos a dejar a Ester que siga adelante y listo.

- Oye… ¿Y en carnavales que tenéis pensado hacer?

- Ay pues a mi me gustaría ir a Cádiz este año, que nunca he estado! ¡Me gustaría vivirlos allí!

-Eso es una puta locura nena, tú no sabes cómo se pone eso, el frío que pasas…Y más si haces ida y vuelta el mismo día.

- Tía no, sería reservarnos un hostal aunque sea y dormir allí.

- ¡Yo lo veo!

- Tu es que te apuntas a un bombardeo Pau, luego allí seguro que has quedado con veinte mil personas.

- Jajaja, ¿Qué le hago?, ¡hay que disfrutar!

- Bueno pues pensemos disfraz y vamos, pero lo suyo sería ir todas…

Y ahí es donde se dejan muchos planes…en simples palabras, que es lo que pasa en la mayoría de los grupos grandes de amigas, se dice de hacer mucho y al final acaban haciéndolo dos y ni eso. Es normal, conforme se va creciendo cada una va haciendo su vida, y no es que no estén pendientes unas de otras o no quieran saber de ellas, es que la vida empieza a darnos un papel que desempeñar y va quedando menos tiempo libre, aunque a veces sabemos que muchas de ellas prefieren hacer planes con su pareja, eso a veces es triste, porque solo se valora la amistad cuando la pareja ya no está.

Whatsapp:

Marcos: Gordita ¿Cómo vas?

Carolina: ¡Hola gordito! Bien, estoy de café con estas, luego si quieres nos vemos, que estaré por el centro.

Marcos: Vamos hablando, que estoy liado, vale?

Carolina: Tu siempre estas liado, sabes que no me gusta dejar las cosas en el aire, además tengo muchas ganas de ti…

Marcos: Es que estoy con estos que vamos a organizarnos para irnos a Cádiz y no se a que hora acabaré, además esta noche trabajo.

Carolina: Ah, ¿Te vas a Cádiz? No lo sabía… Bueno pues nada, ahora me vas diciendo tu.

(Y otra vez lo de siempre, ella cedía una vez mas a los antojos de Marcos)

Marcos: Sí, queremos disfrazarnos y nos iremos un día a liarla bien.

Carolina: ¡Que guay! ¡Yo quiero!, estoy intentando convencer a estas para irnos disfrazadas.

Marcos: No, tu no vayas, porque eres muy pequeña y aquello no trae nada bueno, es una plaza de llena de borrachos.

Viendo que Carolina no le contestaba tras 20 min Marcos insistió

Marcos: ¡Guapa!

Marcos: Veo que no contestas, a saber que estarás haciendo…Tu sabrás…

Cuando Carolina leyó esto le entro el pánico, como que “tú sabrás” que palabras eran esas a ella, que siempre ha estado tras él y que era él el que tenia cosas que esconder.

Carolina: Gordito estaba ocupada con estas, no puedo estar todo el rato con el móvil, ya sabes que me parece una falta de respeto hacia los demás. 
Si aquello no trae nada bueno entonces ¿Por qué vas tu?

Marcos: Pues a mi me contestas, no es una falta de respeto. A saber si estas con estas o con “estos”. 

Evadiendo ya el tema de los carnavales, el se centró en que Carolina estaba con chicos.

Carolina: Eres tonto ¡eh! Ains este niño… si sabes que no tengo ojos para nadie más.

Eso era lo malo, que el sabía perfectamente que Carolina se rendía a sus pies si hacía falta.

Pero haciendo referencia al dicho: “Se cree el ladrón que todos son de su condición” eso era lo que le pasaba a Marcos, una persona es desconfiada si la misma lleva a cabo acciones que son de desconfianza. El podía hacerlo, Carolina no, bajo su punto de vista.

Las personas desconfiadas suelen serlo porque anteriormente han vivido experiencias o situaciones que les han llevado a desconfiar o que incluso ellas mismas hacen, y por eso no se fían nunca de los demás así se lo demuestren ante sus ojos una y mil veces.

(1) Se dice que las personas desconfiadas presentan un trastorno de la personalidad, caracterizado principalmente por la presencia de desconfianza excesiva e injustificada hacia los demás y suele ser mas frecuente en el género masculino que en el femenino.
Normalmente son personas que siempre han sido desconfiadas, mal pensadas, recelosas, que siempre piensan que los demás les intentan regañar o perjudicar de algún modo.
Por esto suelen estar alerta de todo lo que los otros dicen o hacen, interpretando, muchas veces sin motivo, que se trama algo contra ellos.
siempre están bajo sospecha buscando un motivo y no creen en la lealtad de los otros, piensan mal de los desconocidos, incluso de sus personas mas allegadas.
Son reservados, no confían en nadie, ya que si se dejasen conocer mejor, los demás sabrían como perjudicarles, según ellos.

Su trato, su afectividad, suele ser extremadamente fría, distante y calculadora de la que se suelen enorgullecer. No permiten que los demás descubran sus sentimientos, y se avergonzarían profundamente si, en un momento dado, alguien pudiese verles emocionados o con comportamientos que impliquen cierta ternura.

Difícilmente son capaces de lograr lazos verdaderamente sanos, sencillos, abiertos, naturales, espontáneos y sinceros. Por el contrario, estos suelen ser fríos, distantes, rígidos, tensos, reservados, interesados, y artificiales.

En este tipo de personalidad, los celos suelen ser extraordinariamente frecuentes. La desconfianza se extiende también a esta faceta en sentido muy amplio.
Suelen tener siempre en la cabeza la posibilidad de que su pareja les pueda engañar en todos los planos, no solamente en ele afectivo o sexual, sino también en el económico, con los hijos, etc.


Así se mostraba Marcos, frío, distante y calculador, sin mayor intención de mostrar sus sentimientos mas profundos y siempre guardándose algo tras sus espaldas.
Cosa que Carolina nunca vería y sus labios callarían.

Días después, cuando Marcos ya se había asegurado de que Carolina le afirmase que no iba  a de carnavales y entre ellos todo iba bien.

Whatsapp:
Marcos: ¡Buenos días gordita!
Marcos: Imagen
Carolina: jajaja ¡no me puedo creer que vayas a ir así disfrazado! ¡Marcos eres un auténtico pollo!  
Marcos: jajajaja, mola mil, mi sobrino se ha asustado al verme.
Carolina: No me extraña, me has dado miedo hasta a mí.
Marcos: Ya voy de camino a Cádiz, acabamos de subir al bus, ya te iré contando, quito los datos que me quedo sin batería todo el día si no. Un besito gordita.

Y ahí se quedo el tema, no se preocupo ni una sola vez de Carolina, ni de preguntarle qué haría en todo el día ni si quiera si estaba bien, el solo estaba tranquilo porque Carolina no iría a los Carnavales ya que el plan con sus amigas se había quedado en lo de siempre…Palabras.

Carolina envidiaba en muchos aspectos a Marcos, el hacía todos los planes que quería, tenía montones de amigos, nunca paraba, no daba explicaciones de nada a sus padres y tenía todo lo que quería porque su sueldo se lo permitía, mientras que ella aún no había terminado su carrera y viviendo bajo el mismo techo de sus padres no podía salir de casa sin dar una explicación, estaba muy cansada, pero no podía llevar otra vida de momento hasta que no pudiese vivir por sus propios medios. y esto la hacía sentir inferior a el en muchas ocasiones. 

Aún quedándole la duda de si Marcos “haría algo” en Cádiz con otras chicas, Carolina le deseó lo mejor.

Whatsapp:
Carolina: Disfruta gordito y bébete unas cuantas por mí, te echaré de menos. :*

Los dos disfrazaban su personalidad, por no mostrarse tal cual eran.

Sus labios callaban porque es lo que sucede cuando se está enamorada, la venda en los ojos y a su merced los antojos.

1.       Información sacada de esta página web: http://mercaba.org/Delgado/Personalidad/1-09.htm

jueves, 15 de enero de 2015

21. Todo está bien.

Whatsapp:

Marcos: Hola, como estas?
Carolina: Hola, bien, en clase.
Marcos: Bueno entonces te dejo.
Carolina. ¿Quieres que hablemos luego?
Marcos: Si, luego hablamos mejor.
Carolina: ¿Y si nos vemos un ratillo?
Marcos: Vale, ¿Te apetece que comamos juntos?
Carolina: Ok, ¿cuando salga de la facultad voy para tu casa?
Marcos: Si, vente, compramos un pollo asado.
Carolina: Ok, sobre las 2,30 estoy allí.
Marcos: Ok, un besito.

-Me parece fatal que hables con el Carol, ¿Ahora qué quiere? Que le pica ¿no? Es eso y encima mira que romántico…un pollo asado… como sabe conquistarte…

- No se Luci, pero tampoco ha pasado nada grave…

- Ya lo estas excusando… yo no sé que te ha dado a ti con este niño… y con su pollo. En fin, vamos a acabar la practica y la entregamos ya.

- Yo ya tengo el cuadro del excell. Te lo paso y lo hacemos en tu ordenador.

- ¡A ver las dos rubias cacatúas de atrás, que se callen por favor!


14:45

Whastapp:

Carolina: ¡Vamos! ¡Sal, que estoy en tu puerta!
Marcos: Voy, no te muevas de ahí.

Diez minutos mas tarde...

-¿Y esa cara?

- No se, es raro que después de tres días de no hablarnos este delante de ti tan normal.

-Pero a ver si tampoco ha pasado nada… ¿no? No somos nada Carolina.

- Ya, tienes razón, pero me sienta mal. ¿Cómo te sentirías tú?

- Anda déjalo pequeña… ya esta, lo pasado, pasado está, todo está bien. Vamos a ir a por el mejor pollo asado del mundo, seguro que nunca lo has probado, vamos, es aquí al lado.

Y callo…y trago saliva y siguió…como si nada le afectase, porque por muy enfadada que estuviera, delante de el se volvía endeble y lo único que quería es que la abrazase y le dijera: "Todo está bien", ya estoy aquí. Cosa que solo surgía en la mente de Carolina.

Había perdonado una cobardía, la primera huida de él ante una situación como la que había pasado.

- Pero, ¿Qué tiene ese pollo para ser tan especial? Jajaja ni que fuera un manjar de dioses.

- Cuando lo pruebes vas a ver, es con salsa de almendras, se me hace la boca agua. Me recuerda a cuando era pequeño que iba todos los domingos a por ese pollo con el y lo comíamos en casa.

- Entonces es por el recuerdo que tienes asociado con el pollo, no porque el pollo este tremendo.

-¡Que no niña! Que eso es una exquisitez.

-Bueno lo probaremos… pero como no me guste…

- Si te va a gustar.

16:40

-          ¿Qué? Buenísimo ¿no? Porque has dejado el plato limpio.

-          Jajaja sí, he de decirte que estaba bastante bueno, tenias razón.

-          Vente anda, deja eso ahí, vente conmigo.

-          ¿Quieres siesta verdad?

-          Jaja, si, ¿se nota no?

-          Si. Anda recojo esto un poco y nos echamos un ratillo.

-          Si, pongo el despertador, que tengo que ir después a comprarle comida a la Chinchilla, ¿te vienes?

-          Si, ahora vemos. Pon una peli y nos echamos.

Ella siempre estaba dispuesta a hacer cualquier plan con él, por simple que fuera y es que lo que importa es con quien compartas el momento, no importa donde, pero al parecer eso solo estaba a vista de ella, para él era un pasatiempo mas, un “qué hacer con quien para no ir solo”, muy distinto al “ir con él” de Carolina.

Días atrás había pasado miedo, miedo por perderlo y pensar que nunca mas le diría de hacer algo juntos.

Cuantas veces nos equivocamos en este sentido, hacer cosas con otra persona, compartir momentos hace que la vida sea de una forma u otra y no por no estar solo, si no porque esa persona te importa, ya sea un amigo/a, una pareja o tu propia familia. Aprendemos a estar solos para algunas cosas al igual que para otras lo hacemos acompañados, y no debemos confundir el ser independiente en la vida, se puede ser de igual forma y compartir momentos, al fin y al cabo somos personas y hay lazos y vínculos que nos estrechan.

Carolina pensaba que su vida no podía “ser” sin ser compartida, tenía miedo a quedarse sola, a no tener a nadie a quien contarle sus cosas al llegar a casa, al caminar por un parque sola sabiendo que al destino al que llegaría también estaría sola. Y sola no se refería a una pareja, si no a su propia familia, amigas/os, quedarse sola y no tener a quien decirle el día de mañana: “Mi jefe es un cabrón”.

Eso si, quien realmente quiere compartir un momento o una vida, no huye, se queda y afronta.

En la vida realmente estamos solos, nos hacemos solos y al morir nos quedamos solos, el compartir momentos nos dan felicidad “momentánea”, pero eso es a lo que llamamos vivir, a los pequeños momentos que nos dan la felicidad y por los que ponemos ilusión y seguimos día a día, el hacer planes, el querer crecer, querer viajar,  querer adquirir conocimientos,  conocer gente, querer vivir.



Lo que sus labios callaban era que quería compartir toda su vida con él, como si no se acabase nunca, como si todos los días después de una siesta sabía que harían algo mas, esa ilusión le hacía volver a creer en el amor, en la amistad que hay antes de un amor y en cerrarle más los ojos ante tanta adversidad, pensando que podría hacerlo cambiar antes de que volviera a huir.

lunes, 12 de enero de 2015

20. Primer asalto


Whatsapp:

Marcos: ¿Gordita, sales esta noche?

Carolina: Pues no saldré gordito, estoy agotada y mañana debo madrugar y estudiar para los exámenes, que empiezo en dos semanas

Marcos: Pero bueno si es sábado, ¿Seguro que no sales?

Carolina: Seguro que no, ¿y esa insistencia? ¿quieres que salga?

Marcos: Hombre, por verte… No sé…

Carolina: Pues esta noche no podrá ser…

Marcos: Bueno, pues otra vez será.

Carolina: Voy a mimi ya, pásalo bien y ten cuidado, escríbeme cuando llegues a  casa. Te quiero.

Marcos: Si preciosa, descansa. Yo también te quiero.


08:56

Marcos: Buenas noches princesita, ya estoy en casa, espero que estés soñando conmigo, la noche ha estado bien, me lo he pasado bastante bien, había muchísima gente. Que ganas tengo de verte y comerte entera. Te quiero.

09:00

Carolina: ¡Uy! Por un pelín no te he pillado despierto, ¡que rabia! ¡Que tarde te has acostado hoy! Habéis apurado muchísimo. Voy a ponerme a estudiar, me alegro de que te lo hayas pasado bien,  descansa mi niño, luego nos vemos. Te quiero.


18:00

Whatsapp:

Marcos:¡Buenos días gordita!

Carolina: Menudo marmotilla estas hecho.

Marcos: me encanta dormir, ya lo sabes J



Celia: Gorda, ¿tienes un momento para hablar? ¿Estás con Marcos?

Carolina: Claro que tengo un momento gordi, estoy sola, dime.

Celia: Veras, yo sé que mucha gente desconocida te ha mandado imágenes todo este tiempo de Marcos, e igual me meto donde no me llaman, pero debo decírtelo, ¿Él trabajo anoche, verdad?

Carolina: Si, en la principal.

Celia: pues a ver, esto debes aclararlo con él porque ojos que no ven… pero es que estuvo en su sala Luisete, mi ex, y lo pillo un par de veces hablando con una muchacha muy cerca, a la que le tocaba el culo y con la que se fue por la mañana, me ha mandado fotos, te las mando, espera.

Carolina: ¿Cómo? No puede ser verdad, mándame las fotos que las vea.

Celia: Voy, las hizo el, que estaba delante en el momento y no se movió de allí para ver como actuaba Marcos.

Carolina: ¡Envíamelas ya! ¡Me va a dar algo!

Celia le envió dos fotos, una de ellas dentro de la sala, en la que se veía perfectamente a una chica rubia, pelo largo, bastante rellenita y la mano de el cogiendo su culo, y hablando al oído, mientras él estaba en el escenario de la sala pinchando; y la otra caminando hacia la salida de la sala, a plena luz del día, los dos de espaldas con los abrigos puestos y un sol que resplandecía.

Celia: Carol, ¿Estás bien? Creo que deberías hablarlo con él antes de nada.

Carolina: si Cel, estoy bien, no me lo esperaba, la verdad  y más después de estos días que hemos estado tan bien,  voy a intentar hablar con él, a ver si podemos quedar y mejor a la cara, que por aquí se malinterpretan las cosas.

¿Sabes si Luisete conoce a la chica?

Celia: No, no la conoce, y si la conociese ya le hubiese dicho algo anoche, lo único que me ha dicho es que era muy fea de cara y bastante mayor.

Carolina: Bueno eso me consuela, a ver que me dice el.




Marcos: gordita, estas muy callada, ¿Qué haces?

Carolina: ay perdona, es que estoy haciendo mil cosas, oye quieres que quedemos y merendamos juntos?

Marcos: pues es que sigo en la cama y no he comido si quiera aún, tengo que ducharme y comer y luego ir a llevarle los platos a un colega para pinchar.

Carolina: ah bueno, oye y, ¿anoche que tal? No ligarías mucho no?

Marcos: que va, si yo paso de las tías.

Carolina: Ah ¿si? Pues es que no me han dicho  lo mismo.

Marcos: Mmmm ¿ya estamos con paranoias? Ya sabes que la gente habla mal de mi, hay mucha envidia, ¿Qué te han dicho?

Carolina: con quien te fuiste esta mañana al salir de trabajar?

Marcos: ¿por qué me preguntas eso?

Carolina: me han dicho que te vieron salir con una chica.

Marcos: ¡Venga ya! Lleve a una amiga a su casa porque estaba lloviendo y no tenía coche. ¿Quién te lo ha dicho?

Carolina: Marcos no te creo. No me mientas, fue lo único que te pedí, no somos nada y lo único que quiero es que no me mientas.

Marcos: no te miento y no debo darte explicaciones, ¿Por qué no me crees?

Carolina: Tengo fotos y no llovía esta mañana

Marcos: mándamelas, quiero verlas.

Carolina: no, no te las voy a mandar.

Marcos: quien te las ha mandado?

Carolina: alguien de confianza.

Marcos: dime quien o me enfado.

Carolina: no tengo porque decírtelo, y se que es verdad, acabas de mentirme.

Marcos: no es verdad, no he dormido con nadie si es lo que quieres saber, lleve a mi amiga a su casa y punto. No hay més que hablar. A saber qué haces tú acostándote tan pronto algunos días y nunca te digo nada.

Carolina: no me puedo creer que me digas esto, Marcos estudiar y no mentirte como tú. Ya me había avisado mucha gente de cómo eras, llevo meses recibiendo fotos tuyas de gente que ni conozco y padeciendo en silencio, pero esta vez ha sido de alguien de confianza, no sé como puedes ser así.

Marcos: Pues asi soy, lo siento. Me voy a seguir durmiendo, ciao.

Carolina: marcos, ¡coge el teléfono!

Marcos: Deja de llamarme. Adiós.

El quedo por encima, una vez mas, huyendo de la situación.

Dejo a carolina como a las locas, tratándola como tal y dejando la conversación donde y como el quiso.

Era la primera vez que tenia pruebas, de confianza, de una situación en la que la habían intentado meter en varias ocasiones. No sabia como actuar, tenia tanto por decirle, pero no pudo.


Esta vez sus labios volvieron a callar, sin poder decir más palabra y tragándoselo todo en silencio en su habitación hasta que el quiso, sabiendo que aun podía estar con ella en la misma cama. Lo que ella no vio fue que asi actuaban los cobardes, huyendo e intentando cambiar los roles.