jueves, 18 de diciembre de 2014

19. Oídos sordos

Muchos de los mejores momentos y que mas recordaremos cuando seamos padres o abuelos son los que nos da día a día nuestra familia, nuestro más allegados, ya que son ellos los que han estado ahí desde el primer día que vinimos a este mundo y estarán hasta que nos vayamos. Mucha gente cree que la Navidad es tiempo de cenas familiares, de reuniones con tu tío que no ves desde la navidad pasada o la vieja aquella que se supone que es tu tía abuela y que te mira con cara de haba, y de regalos y no es así. La familia se debe reunir siempre que pueda y no porque sea navidad, no tiene porque ser en esa fecha, cada día al lado de los tuyos puede ser especial, cada día se puede hacer un regalo sin necesidad de que sea material y puede llegar mas profundo que en esas fechas tan señaladas,  lo que sí es cierto es que en Navidad los vínculos son más fuertes y la Navidad nos hace a todos mas humildes dentro de lo que cabe.


Whatsapp:

18:30

Marcos: Gordita ¿sales en noche buena?
Carolina: Pues la verdad es que no entiendo yo esa nueva moda, yo en noche buena nunca he salido, porque ceno con mi familia en mi cortijo y nos quedamos todos juntos hasta las mil cantando y bailando.
Marcos: y tarde buena ¿tampoco?
Carolina: pero bueno ¿Por qué tengo que salir? Jajaja, no, yo soy muy tradicional. ¿tu si sales?
Marcos: tarde buena si, porque por la noche justo después de cenar siempre trabajo, salgo por la tarde, ceno y me voy a trabajar.
Carolina: am, entonces tiene algo de mas sentido. Por cierto ¿te apetece que nos veamos luego un ratito para cenar?
Marcos: pues es que ya he quedado con mis amigos. Mañana si quieres cenamos.
Carolina: pues te digo mañana, porque igual tengo que ir a ayudar a mi madre a preparar cosas para la cena del 24.
Marcos: vale, pues vamos hablando. ¿Le has escrito la carta a los Reyes ya?
Carolina: Si, ¡tenemos que dárnosla! ¡Que si no nos pilla el tren!
Marcos: Pues mañana nos la damos sin falta, y en fin de año… ¿Sigues con el plan de la casa y los tíos no?
Carolina: vale. Si, no tengo otro plan y ¡el año pasado me lo pase genial!
Marcos: ¿Cuantos tíos van a esa casa?
Carolina. Ay Marcos, no lo sé, no soy la relaciones publicas de la fiesta, pero ya te lo dije ayer, que no tenias que preocuparte, que yo decidí estar contigo y en el momento en el que a mí se me pasara otra persona por la cabeza te lo diría y se acabaría, no te voy a engañar porque  no me sale ser de esa condición, y de momento estoy muy a gusto contigo, debes confiar en mí y dejar esos celos enfermizos de lado.
Marcos. No son celos enfermizos, te vas de fiesta, con mil tíos seguro y a saber lo que hacéis con la borrachera, conozco a los tíos, soy uno de ellos, ¿Qué pensarías tu si te dijera que me voy de fiesta a una casa y que van tías?
Carolina: A mí esa clase de tíos que van a ver qué pillan me dan asco… ¿Sinceramente crees que voy a hacer algo? Sabes cómo soy.  Tu no hace falta que me digas eso, trabajas en ello todas las noches y precisamente no soy Miss celosa, si no ya estaría como los perros echando espuma pos la boca.
Marcos: bueno ya esta, haz lo que quieras .No eres mi novia.
Carolina: ¿Qué pasa? cuando ya llevo razón te enfadas y me dices haz lo que quieras y lo arreglas quitándote del medio con un “no eres mi novia”?
Marcos: No
Carolina: me acabas de dar la razón. La gente se entiende hablando y tu te quitas.


A veces damos demasiadas explicaciones a gente que ni si quiera se molesta en contestarnos a otras cuestiones, las damos porque queremos hacer ver a otras personas lo que vemos nosotros mismos, y eso jamás va a ser así, nos importan demasiado y lo hacemos una y otra vez. Explicaciones que muchas veces entran por un oído y salen por el otro, ya que normalmente se las damos a personas que no nos escuchan y solo escuchan lo que quieren escuchar, dando de lado todo lo demás que le digamos, quedándose con lo malo, personas así demuestran un carácter fuertemente egoísta, cerrado, testarudo  y de poca confianza y es mejor no entrar en su juego, porque da lo mismo, ellos siempre saldrán ganando. no demos tantas explicaciones, quien de verdad confía en nosotros no las necesita, y si después de haberle demostrado cosas sigue sin confiar es que ni si quiera confía en si mismo/a.

Pero Carolina se rendía ante sus pies una vez mas… pasadas unas dos horas de dureza extrema de no hablarle, de mirar mil veces su conversación y mantener los dedos quietos, no pudo más y se autoculpaba.

20:40

Whatsapp:

Carolina: No te enfades gordito, de verdad, no quería que pasara esto.
Marcos. Ya te he dicho que no me enfado, estoy con mis amigos, luego hablamos.
Carolina: vale, pásalo bien, te quiero.

Hasta el día siguiente no volvieron a hablar.

Esa noche Carolina durmió a medias, culpándose de ir a una fiesta con tíos como el le decía, habiendo dado explicaciones sin tener que darlas, porque como él decía no eran novios, y rebajándose después pidiéndole perdón, pero Marcos mas se subía a su trono. Y ella empezaba a dudar si realmente había estado con sus amigos todas las veces que le había dicho que estaba con ellos o estaba con otras. Dudaba pero enseguida se quitaba la idea de la cabeza.

Las cosas se solucionaron al día siguiente durante la cena, a la que Carolina asistió, dejando a su madre con su hermano para preparar las cosas de la cena de navidad, después de que Marcos se levantase resacoso a las siete de la tarde.

Durante la misma, hablaron y carolina decidió ir a pasar el fin de año con sus amigas, sin tener que engañar a Marcos, es lo que había y “no eran novios”.


La noche de fin de año Carolina disfruto con sus amigas, en la casa de los mismos chicos con los que había estado el año anterior, amigos que conocía desde su época del instituto y con los que se llevaba muy bien, buenos amigos. Bailaron hasta altas horas y hasta desayunaron, mientras Marcos trabajaba en la sala donde también se celebraba una gran fiesta. Ellos dos estuvieron en constante contacto durante la noche hasta que Carolina se fue a casa sobre las 10 de la mañana y Marcos sobre esa hora se fue de after, cosa que a Carolina no le hacía mucha gracia, pero tenía que tragar y entre que estaba agotada de toda la noche, con frio y con un poco de resaca ya, durmió e intento olvidar. 

Y al contrario que él, volvió a callar sus labios nuevamente sin reprochar nada.

18. Se cree el ladrón...

Whatsapp:

Grupo:

Miriam: Joder, ya estamos otra vez con la misma historia de todos los años… ¿Qué vamos a hacer en fin de año?

Loreto: Siempre nos pasa igual… A una semana y sin plan.

Carolina: Yo de discotecas paso ¡eh!

Nuria: Yo me voy al pueblo chicas, sorry.

Carla: Y yo con paso esa noche en una casa rural con Alex, así que conmigo no contéis.

Paula: Yo tampoco quiero disco, lo suyo sería que tuviéramos una casa como el año pasado.

Loreto: Voy a preguntar a los niños del año pasado, que creo que hacen algo en la misma casa y me dijeron algo la última vez que los vi.

Miriam: Ahí nos lo pasamos súper bien.

Paula: Si, ¡eso! , ¡Pregúntales!

Carolina: en cuanto sepas algo nos dices.

Loreto: jaja, ya lo sé, me acaba de responder, dice que si hacen la misma fiesta, que estamos invitadas. ¡Asi que ya tenemos plan! ¿Quién se apunta?

Paula: ¡YO! ¿Puedo avisar a Cris?

Carolina: ¡y yo!

Miriam: Yo también, se lo voy a decir a Alba, que me dijo que la avisase.

Loreto: ¡Yuhuuuu! ¡Qué ganas!

Carolina: Niñas dejo esto, que estoy en clase, luego hablamos! ¡Os quierooo!

Whatsapp:

Marcos: Nena ¿no estás en clase? ¡Cierra esto!
Carolina: Jajaja, si a eso iba, ¿Qué haces tan temprano despierto?
Marcos: Tengo que hacer cosas, ir al banco y demás. Anoche me quede hasta las tantas montando el Belén, ya te lo enseñaré.
Carolina: ¿Ya lo tienes montado? ¡Yo quiero verlo! ¡Ah! ¿Quieres que comamos juntos?
Marcos: Vale, cuando salgas de clase te vienes a mi casa y vemos donde vamos.
Carolina: ¿Y qué tal si te hago algo de comer?
Marcos: ¿Algo como qué?
Carolina: ¿Has probado los burritos?
Marcos: Pero eso lleva verduras ¿no? Eso no me gusta.
Carolina: Se pueden hacer sin verduras, hazme caso, confía en mí,  ¡que te van a gustar! Bueno te dejo, cuando salga voy a tu casa directa.
Marcos: Vale, pero como no me gusten veras, te vas a llevar unos azotes, por mala… jajaja Un besito  gordita.
Carolina: Jaja, ¡justo lo que yo quería! Un besito gordito.

Carolina: Mamá hoy no como en casa, voy a comer con Marcos y tengo clase esta tarde asi que llegare tardecillo a casa. Un besito.

Mamá: Vale hija, ten cuidado por favor,  no te entretengas mucho luego y come bien. Un besito.


14:45

Whatsapp:

Carolina: Estoy en tu puerta, ¡abre petardo!

Marcos: Voy. Sube.

-          Había pensado en ir a mi otra casa, pero mis padres hoy trabajan y mi hermana no viene aquí hoy, así que mejor hacemos la comida aquí, que además en la otra hace mucho frio.
-          Vale, pues vamos a comprar algo, si quieres que haga burritos y los hacemos aquí.
-          Pero a ver, explícame que llevan exactamente.
-          ¿No te fías? Nene son unas tortitas de maíz y tu las rellenas con lo que quieras, nosotros le podemos echar carne, queso y algo más que te guste, las almendritas le dan un toque crujiente.
-          Mmmm… creo que si me gusta, ¿almendrillas? ¿Le podemos echar alguna salsa? Pero que no sea blanca.
-          Claro,  para que me crezcan las tetillas, como dice mi abuela,  jajaja, está bien, ¿le echamos salsa barbacoa?
-          Venga sí, vamos a comprarlo todo, ya me han dado ganas de probarlos. ¡Hoy como burros!
-          ¡Pero qué gandul eres! Jajaja
-          Eso si, después siesta, que estoy reventado, he dormido cuatro horas.
-          Ay el pobre… vale, ¡siesta! Que yo también estoy muy cansada del madrugón.
-          Por cierto, ¿Qué plan tienes para fin de año?
-          Pues aun no es seguro, pero probablemente vaya a una casa con mis amigas, a la que fue el año pasado. ¿tu trabajas? No trabajes y nos vamos por ahí los dos, hacemos otro viaje.
-          Yo trabajo seguramente, ¿Van tíos?
-          Jolin… me hace ilusión hacer algo contigo, pero si no que le vamos a hacer, no me voy a quedar en mi casa y claro que van tíos  y tías, es una fiesta de fin de año.
-          En una casa todos metidos? Qué bien te lo montas ¿no? No me hace ninguna gracia que vayas con tíos.
-          Ay madre mía… ¿Celos? Jajaja, yo te digo una cosa, si quisiera estar con otros hombres no estaría contigo, así que puedes estar tranquilo.
-          No sé, es tu vida, haz lo que quieras, pero no me hace ninguna gracia.
-          Bueno ya veremos.


Marcos empezaba a delatarse por si mismo sin que Carolina se diese cuenta, delicado para comer, no se fiaba de nada y mostraba celos sin motivo, pero Carolina estaba ciega, ciega de amor, sin hacer caso a las señales  y a todo lo que el exterior y gente ajena a ella intentaba hacerle ver.  
Conforme pasaban los días más enganchada a él estaba y mas venda se ponía en sus ojos.
Ojos que solo tenía para él.

Estaba siempre a la espera de un plan con él, ya fuese ir a  llevar un papel a la China o simplemente dormir, y hacia esperar otros planes con sus amigas o familia solo por poder hacerlos con él.  Y quizás estaba dispuesta a no pasar ese fin de año con sus amigas por tal de que no se enfadase.


-          Me gustaría pasar fin de año contigo,

(Marcos no contestaba)

-          Marcos, deja el móvil anda, estoy aquí.

Él con facilidad cambiaba de tema si no le interesaba, porque sabía que ella no le diría nada, tenia poder para persuadirla y evadirla de lo que quisiera.
Y si en manos de otra mujer estuviera le hubiese cantado las cuarenta en mas de una ocasión pero Carolina callaba, no le gustaba pelear, ni discutir.

-          Dios  mio pues si que estaban ricos los burros.

-          Anda ves, si es que si no pruebas las cosas, además te he dicho que te iban a gustar.

-          Ahora quiero comer todos los días esto.

-          Jajaja, bueno al menos ya has añadido algo a tu dieta de Mc Donalds y pollo asado.

-          Si, ahora burritos, será otra de mis comidas favoritas.

-          Ya te iré haciendo más cosas, ¡veras que ricas!

-          Gordita, ¿Recogemos esto, vemos una peli y  nos echamos una siesta arriba?

-          Si, vamos.



Tres horas después:

El ordenador portátil seguía encendido, con la película acabada. La habitación olía a crema de un masaje que le había pedido Marcos a Carolina que le diese.  Suena una alarma mientras estaba acurrucados y abrazados el uno con el otro en la cama, desnudos y sudorosos de haber hecho el amor horas antes. Tapados hasta arriba y con las manos cogidas.


-          Pufff no me acordaba que había quedado con Borja, que vamos a preparar unos temas para un bolo que tenemos este fin de semana.

-          Jolin… bueno, pues acércame a casa y ya te vas con el.

Whastapp:

Miriam: Carolina, ¿Donde estas? ¿Te apetece un café? Hemos quedado todas para hablar de la fiesta de fin de año.

Carla: Nena, ¿Te apetece que hagamos algo hoy? Bajo al centro que tengo que hacer cosas.

Lucia: Amor, necesito tu ayuda para una práctica de eclesiástica, llámame por favor.

Con  mensajes así  en el móvil y  llamadas perdidas se encontraba Carolina cada vez que pasaba horas con Marcos, mensajes que eran respondidos siempre con un “no” ya que era tarde, y durante sus horas con él  no cogía el móvil para nada, para ella el aparatito pasaba a segundo plano. Desactivaba los datos y lo ponía en silencio, para que nada ni nadie la molestase en aquellos momentos.

Que tonta pensareís, se perdió mil cosas por estar con el, pero realmente debería ser  así cuando estamos reunidos con otras personas;
Si se queda con una persona, es porque quieres compartir ese momento concreto con esa persona física, no con las que tengas detrás de una pantalla y si quieres compartirlo con esas, reúnelas a todas en el mismo momento físicamente.

Lo que sus labios callaban era que le estaba dando prioridad a aquello que quería sin saber que por ese lado podía ser traicionada.  Para  el era una bonita amistad, pero ¿Era esa amistad más fuerte que la que sus amigas le tenían?


Ella no era celosa y no aguantaba los celos de nadie, porque cuando se confía en una persona y se está a gusto con ella no tienen porque existir. Y el los tenía, por todo. Pero ella no lo quería ver y callaba.

Se cree el ladrón que todos son de su condición.

jueves, 11 de diciembre de 2014

17. Excursión

(2 semanas mas tarde)

Whatsapp:

-          Marcos: Gordita ¿Qué tal con tu madre? ¿Ya están mejor las cosas?

-          Carolina: Si, ya mucho mejor, ayer nos fuimos a comer las dos por ahí y genial, las aguas vuelven a su cauce. Menos mal.  Y tu… ¿Estás libre esta noche?

-          Que va, pff hoy trabajo y no tengo ningunas ganas… Te puedes imaginar quien sale un lunes por la noche…

-          Jaja, pues  imagino que los cuatro matados…locos, borrachos y adictos a todo que no tienen nada que hacer por la vida porque si no… ¿Quien va a salir un lunes cualquiera y en pleno invierno?

-          Pues eso… ¿Tu qué haces? ¿Qué tal la tarde? ¿Has comprado muchas cosas? ¿Qué me has comprado a mi? jeje

-          Esta tarde he ido a comprarme el abrigo que me gusto, ¿Te acuerdas? Pues… ¡Ya es mio! Y  ¿a ti? A ti ni agua… Es broma, si te he comprado algo, cuando te vea te lo doy.  Ahora me quedare estudiando un rato, tengo el examen parcial de Clínica el jueves

-          ¿De verdad me has comprado algo? ¿Qué es? ¡Quiero verlo! ¿Ahora por la noche vas a estudiar?

-          Jaja, no no, te lo tengo que dar en persona, si no… ¿Qué gracia tiene?  Y Si, ahora estudiar… es cuando mejor estudio porque no hay ni un ruido y me concentro mucho mas, aunque eso sí, con un café que me acabo de tomar que hace que no se me cierren los ojos en toda la noche.

-          Jajajaja  ¡cafeína a tope nena! pero jolin así no hablas conmigo… Hazme un poquito de caso en los descansos que hagas por fi.

-          Sabes que si te haré caso. Por cierto, se me está ocurriendo una idea, ¿y si cuando acabes me recoges? , así yo estudio mientras tu trabajas y luego dormimos juntos, ganamos los dos, y prometo que en los descansos te iré hablando.

-          ¿De verdad? ¿No tienes fiebre? ¿Aguantas toda la noche?

-          Ya te he dicho que me he tomado un café, eso sí a más de las 8 de la mañana no llego despierta.
-          Jaja , 
      
      Tranquila, yo salgo a las 6.

-          El problema es que le digo a mi madre… vale, ya sé. ¿Quieres que lo hagamos entonces? Es para avisarla antes de que se vaya a dormir.

-          Por mi sí, pero ¿Qué le vas a decir?

-          Un momento, ahora te cuento.

-          Vale, ahora me dices inventora.

-          Jajaja le he dicho que iba de excursión con los de mi clase.

-          ¿De excursión?

-          Si, jajaja, ahora tengo que preparar la mochila, como si fuese verdad.

-          Jajaja que mentirosilla, pero de excursión ¿a dónde?

-          Pues le he dicho eso porque es lo mas creíble, ya que los niños de mi clase tienen un equipo de fútbol sala y le he dicho que jugaban en Málaga y íbamos todos los de la clase a un torneo de la facultad, y que por eso salíamos tan temprano, ya que el partido es a las 8,30 y que una vez allí echábamos la mañana.

-          Jajajaja madre mia ¡que imaginación! Y ¿se lo ha creído?

-          Pues claro, es totalmente creíble, vamos si tu no lo llegas a saber seguro que también te lo crees.

-          La verdad es que es creíble, entonces nos vamos de excursión ¿no? Jajaja que gracia me hace. 

      Prepara la cantimplora y la tienda de campaña.

-          Jajaja la tienda de campaña ya la pones tú, yo hago los bocadillos.

-          Que marranilla eres. ¿Tienes ganas de verme?

-          Si, muchas. Y  ¿tu a mi?

-          Demasiadas. Oye si en algún momento no te contesto es porque están mis encargados vigilándome, ahora ve a estudiar guapa mía.

-          Vale, ahora vamos hablando a ratitos, mi niño.


¿Quién, en su sano juicio, después de una noche entera estudiando tendría ganas de salir de su casa, a altas horas de la madrugada, a menos dos grados, quitarse el pijama y renunciar a su cama por irse a una cama ajena?  
Pues sí, Carolina lo hizo, y  fue la primera vez pero no la última. Estaba claro que Marcos tenía el cielo ganado con ella, todo en bandeja y de una forma fácil. El podía estar tranquilo trabajando mientras ella estaba en su casa, estudiando y esperándolo hasta que saliera y la recogiera, mientras Carolina más ciega se volvía dándole más y más.  Y es que ¿Quién no querría salir de trabajar y saber que alguien que te quiere te está esperando con los brazos abiertos simplemente para dormir contigo?


Las noches pasaban y mientras él “pinchaba” ella estudiaba o dormía tranquilamente sin imaginarse si quiera todo lo que el mundo de la noche movía. Que inocente. Ella confiaba a ciegas.

Cuando alguien realmente quiere no existen las excusas y ella era capaz de cualquier cosa por pasar un momento más de su vida con él. Nunca había pasado algo tan fuerte por su corazón, nunca se había enamorado de tal manera y estaba dispuesta a entregarse entera y es cierto el dicho que dice:  ”La falta de tiempo no existe, existe la falta de interés, porque cuando alguien realmente quiere la madrugada se vuelve día, el martes se vuelve sábado y un momento se vuelve una oportunidad”

Aquella madrugada, Carolina se vistió, con ropa interior de encaje negro, elegida  a caso hecho, se maquilló minuciosamente cuidando cada detalle y en silenció cogió las llaves de su casa, abrió la puerta y la cerró cuidadosamente tras un  mensaje de “Sal” (a lo que Carolina entre risas respondió “Y pimienta”) a su whatsapp a las 06:17 de la mañana.



Lo que sus labios callaban era que muchas veces sin decírselo a él, se quedaba despierta sin tener que estudiar, metida en la cama, para no hacer ruido ni despertar a su madre, esperando a que aquel chico al que tanto quería saliera de trabajar y recibirlo con la mejor de las sonrisas y los ojitos a medio cerrar.

martes, 9 de diciembre de 2014

16. Y yo también

Whatsapp:

Carolina: ¡Pava mía! ¿Cuando llegas? ¡Qué ganas de verte! Por skype nada es igual…

Loreto: Pavita  mañana llego ¡por fin!  Le estoy diciendo a gente de salir por la noche, después de hacer acto de presencia en casa, ¿Te apuntas?

Carolina: ¡Pues por mi si! ¿Tu hermana también vendría?

Loreto: Iremos donde trabaja Marcos, estoy hablando con Miri y Luna y están de acuerdo. Asi que mañana iremos. Mi sister está un poco apática, cuando llegue hablare con ella, pero no está muy por la labor me da a mí.

Carolina: Ah, ¡perfecto! A tu hermana le voy a dar yo un par de guantadas… ¿Y con alguna de estas has hablado? Aunque están todas a su bola.

Loreto: Que va, no he hablado con ninguna.  En fin,  voy a descansar un poquito que me espera un día largo. ¡Mañana te veo bonita mía, estoy deseandolo!

Carolina: ¡Descansa pequeña! Un besazo enorme.

Domingo 21:20

-¿Se puede saber dónde vas ya? Si acabas de llegar. Carolina esto no puede ser.

-Voy a salir, ha llegado Loreto de su Erasmus y voy a verla.

-¿No hay mas días? ¿Tiene que ser hoy? ¡Es domingo! No me parece nada bien, no me pidas nada de dinero porque no te lo pienso dar.

-¿A caso te he pedido algo? Mamá tengo ya 22 años, tu a mi edad ya te habías ido de casa y me tenías a mi y sabes que no puedes tener queja conmigo. Déjame que disfrute.

- ¿No pretenderás venir de madrugada?

-No lo sé, cuando me canse.

- Esto no es normal, no has parado en todo el fin de semana. ¡Haz lo que te de la real gana niña! Pero si llegas por la mañana, aquí no duermas.



Whatsapp:

Carolina: Lore, ¿Estas  lista ya? Salgo de mi casa en breves, que no aguanto a mi madre! Nos vemos en la parada de bus a las y media. Un besito

Loreto: Ok. Jaja como no… Tu madre y las salidas… Un besito

22:30

-¡Ya has hecho que se me corra todo el rímel pava! ¡No te vayas tanto tiempo nunca más!

-Jajaja, ¡ahora somos dos pandas! Pfff, cuantas ganas tenía de estar aquí. Es verdad eso que decían que cuando te vas lejos de tu casa echas muchísimo de menos todo lo que te rodea, y sobre todo los primeros meses, ¡Qué mal lo pasé!

- Bueno pero ya estás aquí un tiempo, así coges todo con más ganas. Dicen que los humanos siempre queremos lo que conocemos pero no tenemos, y es cierto.

- Y tanto que sí. Oye, nos bajamos en la siguiente parada, que recojamos a Miri y ya vamos a tomarnos un vino, que entremos en calor.

-Vale. Me acaba de escribir Pablo, el amigo de Marcos, ahora te los presentaré. Dice que van a cenar y que entrarán, que los busquemos cuando lleguemos.

- Ay, ¡sí! ¡Me los tienes que presentar! Pablo, ¿Es gay, verdad?

- Si bueno… digamos que no le hace ascos a ninguna de las dos cosas, jajaja, pero es buen chico.

00:45

-          Esto me ha subido muchísimo…El vino y las mujeres…

-          Pues a mí no me sube… Estaré acostumbrada del Erasmus.

-          Vamos a la sala central, que está Pablo allí.

-          ¡Niñaaaas!

-          ¡Allí está!

-          Venid, que os voy a presentar a unas amigas.

-          Hola yo soy Noelia, tu eres la que se fue a Barcelona con Marcos ¿verdad?

-          Mmm Hola, sí, soy Carolina, encantada.

-          Yo soy amiga de Marcos desde hace tiempo, te vi en fotos. ¡ Anda llevas el pelo como yo!

Loreto se quedo mirando a Carolina con cara de asombro y le susurró al oído: “vaya niña más descarada”

-          Jeje si,  ¿Y de que os conocéis Marcos y tú?

-          Pues desde hace tiempo, de venir por aquí, ya sabes… la noche. Ahora tengo un pacto con el para adelgazar de aquí a un mes y el que pierda saltándose la dieta paga una cena.

-          Am, no me había comentado nada.

En ese momento Carolina pillo a Marcos haciéndole un gesto desde la cabina a Pablo y este intentó quitar a Carolina del medio.

-          Anda vámonos fuera un momento, quiero fumar. Vamos Carol y Loreto.

-          Sí, mejor salgamos fuera.

(Ya fuera de la sala)

-          Pablo, ¿Quién era esa? Es muy descarada.

-          Es una amiga de Marcos, una pesada que no lo deja tranquilo. Y es un poco follonista, por eso os he sacado.

-          Uff ¡pues a mí de todo menos follones!

-          Era descaradísima, y las cosas que te ha dicho sin conocerte de nada, se nota que va detrás de Marcos.

-          Jaja, pues tranquila, no tiene nada que hacer.

04:35

-          ¿Te apetece otra copa Lore? La pago yo
-          Venga sí, ¡de perdidos al rio!

Whatsapp:

Marcos: ¡Guapa!

Carolina: Tu mas

Número desconocido: Imagen

(En la imagen se veía a Marcos de lado con una chica bebiendo una copa en la cabina de la sala)
A lo que Carolina respondió: Dejadme en paz. Seas quien seas.
Bloqueó el número, acto seguido.
Y otra vez calló.


06:00

Whatsapp:

Marcos: Esperadme que en breves salgo y nos vamos todos juntos.

Carolina: Ok, te esperamos fuera.

Marcos: Te dejo en tu casa y después iré a desayunar con Pablo que lo tengo que acercar después a la estación que se va a ver a su familia a Madrid.

Carolina: Vale gordito.

Marcos: ¿Qué te ha dicho la pesada esa?

Carolina: Nada importante, que estáis haciendo una dieta juntos…

Marcos: ¡Qué pesadilla de niña! No te creas nada. Ahora te veo gordita.

06:35

-          Loreto, el es Marcos.

-          Encantada

-          ¿Te importa acercar a Loreto antes? Vive al lado de mi casa.

-          No, claro que no, subid al coche.

06:42

- ¡Hasta mañana nena! ¡Descansa!

-  Buenas noches chicos, y gracias.

- Marcos, dejadme a mí y ya os vais a la estación, que mi madre tiene que estar que trina.

-          ¡Que tengas buen viaje Pablo, nos vemos a la vuelta!

-          Claro que sí, descansa guapísima.

-          Buenas noches gordito, luego hablamos.

-          Buenas noches nena.

Al llegar a casa, la madre de Carolina se acababa de despertar .

-          ¿Tú crees que son horas de llegar? ¡Carolina es lunes por la mañana y mírate como vienes, que a penas te mantienes en pie!

-          Mamá déjame, voy a dormir, no tengo clase. Y no vengo de ninguna manera, deja de controlar mi vida.

-          No me gusta ni un pelo esa relación con ese chico.

-          ¡Deja de meterte en mi vida, de decirme con quien debo estar y con quien no, tu también te equivocaste y se puede rectificar, yo al menos no tengo hijos aun y no les hago daño!

-          ¿Cómo te atreves a hablarme así? ¡Eres una sinvergüenza!

-          Déjame, en serio, quiero dormir. No quiero discutir.

-          ¡Te estoy regañando! Te crees que puedes venir a casa en este plan y decirme lo que tengo que hacer? La vida que estas llevando es de guarras.

-          ¡Pues no me des ni una sola voz más! ¡Y mucho menos me llames guarra! No soy yo la que tiene una familia y se va por ahí.

(En ese momento la mano de la madre de Carolina se fue directa a la cara de su hija)

-          ¿Pero qué haces? ¡Me voy de aquí, estás loca!

-          ¿Donde piensas ir a estas horas? Aquí la loca eres tú. Como cruces esa puerta aquí no vuelvas.

-          Tranquila, no pienso volver.

07:20

Carolina inmediatamente salió de su casa y llamo a Marcos que pensaba que seguiría en la estación con Pablo.

-          Marcos, ¿Sigues en la estación? ¿puedes venir a por mí? Me he ido de casa.

-          Pero Carol, ¿Qué te pasa? Me acabo de ir, pero voy a por ti, dime dónde estás.

-          He tenido bronca con mi madre y me ha pegado una bofetada en la cara. No quiero ir a mi casa, ¿Puedo dormir contigo? Estoy en el portal de mi casa, aquí te espero.

-          ¿En serio? Voy a por ti ahora mismo, no tardo. Ahora me cuentas mejor.



De camino a casa de Marcos, Carolina le conto lo que había pasado y esa noche durmieron juntos en el sótano.

-          Tranquila gordita. No te preocupes, esto se solucionará. ¿Por qué no vas a casa de tu padre a vivir un tiempo? Ya has tenido muchas broncas con tu madre por cosas así, prueba a vivir con él.

-          No es tan fácil Marcos, vivir con mi padre es muy distinto, estoy acostumbrada a vivir con mi madre.

-          Bueno, durmamos que se nos ha hecho tardísimo. Mañana veremos que pasa. Ahora vente aquí conmigo nena.

-          Me estas poniendo muy cachonda nene.

Los cuerpos desnudos bajo las sábanas hacían que el calor aumentase cada vez mas. Marcos estaba abrazado a Carolina por su espalda a modo cucharita, ella notaba el miembro de Marcos rozando su culo, cada vez haciéndose pronunciar mas, mientras el lentamente besaba  y mordisqueaba su cuello, su oreja... con una mano cogía sus pechos y los apretaba con fuerza,  y la otra rodeaba la cintura de Carolina y poco a poco se acercaba a su vagina. 
Marcos introdujo sus dedos a la vez que seguía mordiendo y besando despacio, Carolina gemía, con los ojos cerrados y se retorcía cada vez que Marcos movía sus dedos en el interior de ella. Hasta que el cogió todo su pelo con una mano y tiro de Carolina fuerte hacía el y en segundos ella se sintió llena.
 Una fuerza devastadora acababa de entrar en su cuerpo que hacía que ella no pudiera dejar de moverse, estaba en éxtasis.

-          Como me gusta que me des. No pares. Estoy llena de ti.

Marcos cogía su cara y le tapaba la boca, la cogía del cuello y Carolina más y mas fuerte gemía.
-          Súbete encima nena, quiero que me mojes muchísimo.

Él se incorporo y Carolina se subió encima. Le comía las tetas y ella movia sus caderas encima de él, notando su clítoris palpitando.

-          Dios. Si nena, dame, sigue. Mójame más.

Los cuerpos sudaban. Las manos de Carolina cogían a Marcos por su cuello y el la ayudaba cogiéndola de las caderas para dar más impulso.

-          Me corro, quítate.

Y con un gemido y agotados acabaron los dos, mirándose en silencio, sudando, jadeando con los labios encarnecidos y la respiración muy rápida.

-          Te quiero.

-          Yo también.

Lo había dicho, ella lo había dicho. Sus labios esa vez no callaron y debían haberlo hecho. Quizás por el cumulo de acontecimientos de ese día, la amiga de Marcos, la imagen que le habían enviado y que nuevamente se lo había ocultado y lo que había pasado aquella madrugada con su madre, quiso pensar Carolina, pero no, realmente lo quería. Y él le contesto que también. El también. El no puso un te quiero en sus labios, puso un también.

¿La emoción del momento pudo con Marcos y le llevo a decir eso? O ¿realmente quería a Carolina tanto como ella a él?

Lo que sus labios callaron fue que ya sí que no había vuelta atrás, estaba enamorada y había un “Te quiero” por medio.


-Vente, vamos a dormir gordita.