martes, 9 de diciembre de 2014

16. Y yo también

Whatsapp:

Carolina: ¡Pava mía! ¿Cuando llegas? ¡Qué ganas de verte! Por skype nada es igual…

Loreto: Pavita  mañana llego ¡por fin!  Le estoy diciendo a gente de salir por la noche, después de hacer acto de presencia en casa, ¿Te apuntas?

Carolina: ¡Pues por mi si! ¿Tu hermana también vendría?

Loreto: Iremos donde trabaja Marcos, estoy hablando con Miri y Luna y están de acuerdo. Asi que mañana iremos. Mi sister está un poco apática, cuando llegue hablare con ella, pero no está muy por la labor me da a mí.

Carolina: Ah, ¡perfecto! A tu hermana le voy a dar yo un par de guantadas… ¿Y con alguna de estas has hablado? Aunque están todas a su bola.

Loreto: Que va, no he hablado con ninguna.  En fin,  voy a descansar un poquito que me espera un día largo. ¡Mañana te veo bonita mía, estoy deseandolo!

Carolina: ¡Descansa pequeña! Un besazo enorme.

Domingo 21:20

-¿Se puede saber dónde vas ya? Si acabas de llegar. Carolina esto no puede ser.

-Voy a salir, ha llegado Loreto de su Erasmus y voy a verla.

-¿No hay mas días? ¿Tiene que ser hoy? ¡Es domingo! No me parece nada bien, no me pidas nada de dinero porque no te lo pienso dar.

-¿A caso te he pedido algo? Mamá tengo ya 22 años, tu a mi edad ya te habías ido de casa y me tenías a mi y sabes que no puedes tener queja conmigo. Déjame que disfrute.

- ¿No pretenderás venir de madrugada?

-No lo sé, cuando me canse.

- Esto no es normal, no has parado en todo el fin de semana. ¡Haz lo que te de la real gana niña! Pero si llegas por la mañana, aquí no duermas.



Whatsapp:

Carolina: Lore, ¿Estas  lista ya? Salgo de mi casa en breves, que no aguanto a mi madre! Nos vemos en la parada de bus a las y media. Un besito

Loreto: Ok. Jaja como no… Tu madre y las salidas… Un besito

22:30

-¡Ya has hecho que se me corra todo el rímel pava! ¡No te vayas tanto tiempo nunca más!

-Jajaja, ¡ahora somos dos pandas! Pfff, cuantas ganas tenía de estar aquí. Es verdad eso que decían que cuando te vas lejos de tu casa echas muchísimo de menos todo lo que te rodea, y sobre todo los primeros meses, ¡Qué mal lo pasé!

- Bueno pero ya estás aquí un tiempo, así coges todo con más ganas. Dicen que los humanos siempre queremos lo que conocemos pero no tenemos, y es cierto.

- Y tanto que sí. Oye, nos bajamos en la siguiente parada, que recojamos a Miri y ya vamos a tomarnos un vino, que entremos en calor.

-Vale. Me acaba de escribir Pablo, el amigo de Marcos, ahora te los presentaré. Dice que van a cenar y que entrarán, que los busquemos cuando lleguemos.

- Ay, ¡sí! ¡Me los tienes que presentar! Pablo, ¿Es gay, verdad?

- Si bueno… digamos que no le hace ascos a ninguna de las dos cosas, jajaja, pero es buen chico.

00:45

-          Esto me ha subido muchísimo…El vino y las mujeres…

-          Pues a mí no me sube… Estaré acostumbrada del Erasmus.

-          Vamos a la sala central, que está Pablo allí.

-          ¡Niñaaaas!

-          ¡Allí está!

-          Venid, que os voy a presentar a unas amigas.

-          Hola yo soy Noelia, tu eres la que se fue a Barcelona con Marcos ¿verdad?

-          Mmm Hola, sí, soy Carolina, encantada.

-          Yo soy amiga de Marcos desde hace tiempo, te vi en fotos. ¡ Anda llevas el pelo como yo!

Loreto se quedo mirando a Carolina con cara de asombro y le susurró al oído: “vaya niña más descarada”

-          Jeje si,  ¿Y de que os conocéis Marcos y tú?

-          Pues desde hace tiempo, de venir por aquí, ya sabes… la noche. Ahora tengo un pacto con el para adelgazar de aquí a un mes y el que pierda saltándose la dieta paga una cena.

-          Am, no me había comentado nada.

En ese momento Carolina pillo a Marcos haciéndole un gesto desde la cabina a Pablo y este intentó quitar a Carolina del medio.

-          Anda vámonos fuera un momento, quiero fumar. Vamos Carol y Loreto.

-          Sí, mejor salgamos fuera.

(Ya fuera de la sala)

-          Pablo, ¿Quién era esa? Es muy descarada.

-          Es una amiga de Marcos, una pesada que no lo deja tranquilo. Y es un poco follonista, por eso os he sacado.

-          Uff ¡pues a mí de todo menos follones!

-          Era descaradísima, y las cosas que te ha dicho sin conocerte de nada, se nota que va detrás de Marcos.

-          Jaja, pues tranquila, no tiene nada que hacer.

04:35

-          ¿Te apetece otra copa Lore? La pago yo
-          Venga sí, ¡de perdidos al rio!

Whatsapp:

Marcos: ¡Guapa!

Carolina: Tu mas

Número desconocido: Imagen

(En la imagen se veía a Marcos de lado con una chica bebiendo una copa en la cabina de la sala)
A lo que Carolina respondió: Dejadme en paz. Seas quien seas.
Bloqueó el número, acto seguido.
Y otra vez calló.


06:00

Whatsapp:

Marcos: Esperadme que en breves salgo y nos vamos todos juntos.

Carolina: Ok, te esperamos fuera.

Marcos: Te dejo en tu casa y después iré a desayunar con Pablo que lo tengo que acercar después a la estación que se va a ver a su familia a Madrid.

Carolina: Vale gordito.

Marcos: ¿Qué te ha dicho la pesada esa?

Carolina: Nada importante, que estáis haciendo una dieta juntos…

Marcos: ¡Qué pesadilla de niña! No te creas nada. Ahora te veo gordita.

06:35

-          Loreto, el es Marcos.

-          Encantada

-          ¿Te importa acercar a Loreto antes? Vive al lado de mi casa.

-          No, claro que no, subid al coche.

06:42

- ¡Hasta mañana nena! ¡Descansa!

-  Buenas noches chicos, y gracias.

- Marcos, dejadme a mí y ya os vais a la estación, que mi madre tiene que estar que trina.

-          ¡Que tengas buen viaje Pablo, nos vemos a la vuelta!

-          Claro que sí, descansa guapísima.

-          Buenas noches gordito, luego hablamos.

-          Buenas noches nena.

Al llegar a casa, la madre de Carolina se acababa de despertar .

-          ¿Tú crees que son horas de llegar? ¡Carolina es lunes por la mañana y mírate como vienes, que a penas te mantienes en pie!

-          Mamá déjame, voy a dormir, no tengo clase. Y no vengo de ninguna manera, deja de controlar mi vida.

-          No me gusta ni un pelo esa relación con ese chico.

-          ¡Deja de meterte en mi vida, de decirme con quien debo estar y con quien no, tu también te equivocaste y se puede rectificar, yo al menos no tengo hijos aun y no les hago daño!

-          ¿Cómo te atreves a hablarme así? ¡Eres una sinvergüenza!

-          Déjame, en serio, quiero dormir. No quiero discutir.

-          ¡Te estoy regañando! Te crees que puedes venir a casa en este plan y decirme lo que tengo que hacer? La vida que estas llevando es de guarras.

-          ¡Pues no me des ni una sola voz más! ¡Y mucho menos me llames guarra! No soy yo la que tiene una familia y se va por ahí.

(En ese momento la mano de la madre de Carolina se fue directa a la cara de su hija)

-          ¿Pero qué haces? ¡Me voy de aquí, estás loca!

-          ¿Donde piensas ir a estas horas? Aquí la loca eres tú. Como cruces esa puerta aquí no vuelvas.

-          Tranquila, no pienso volver.

07:20

Carolina inmediatamente salió de su casa y llamo a Marcos que pensaba que seguiría en la estación con Pablo.

-          Marcos, ¿Sigues en la estación? ¿puedes venir a por mí? Me he ido de casa.

-          Pero Carol, ¿Qué te pasa? Me acabo de ir, pero voy a por ti, dime dónde estás.

-          He tenido bronca con mi madre y me ha pegado una bofetada en la cara. No quiero ir a mi casa, ¿Puedo dormir contigo? Estoy en el portal de mi casa, aquí te espero.

-          ¿En serio? Voy a por ti ahora mismo, no tardo. Ahora me cuentas mejor.



De camino a casa de Marcos, Carolina le conto lo que había pasado y esa noche durmieron juntos en el sótano.

-          Tranquila gordita. No te preocupes, esto se solucionará. ¿Por qué no vas a casa de tu padre a vivir un tiempo? Ya has tenido muchas broncas con tu madre por cosas así, prueba a vivir con él.

-          No es tan fácil Marcos, vivir con mi padre es muy distinto, estoy acostumbrada a vivir con mi madre.

-          Bueno, durmamos que se nos ha hecho tardísimo. Mañana veremos que pasa. Ahora vente aquí conmigo nena.

-          Me estas poniendo muy cachonda nene.

Los cuerpos desnudos bajo las sábanas hacían que el calor aumentase cada vez mas. Marcos estaba abrazado a Carolina por su espalda a modo cucharita, ella notaba el miembro de Marcos rozando su culo, cada vez haciéndose pronunciar mas, mientras el lentamente besaba  y mordisqueaba su cuello, su oreja... con una mano cogía sus pechos y los apretaba con fuerza,  y la otra rodeaba la cintura de Carolina y poco a poco se acercaba a su vagina. 
Marcos introdujo sus dedos a la vez que seguía mordiendo y besando despacio, Carolina gemía, con los ojos cerrados y se retorcía cada vez que Marcos movía sus dedos en el interior de ella. Hasta que el cogió todo su pelo con una mano y tiro de Carolina fuerte hacía el y en segundos ella se sintió llena.
 Una fuerza devastadora acababa de entrar en su cuerpo que hacía que ella no pudiera dejar de moverse, estaba en éxtasis.

-          Como me gusta que me des. No pares. Estoy llena de ti.

Marcos cogía su cara y le tapaba la boca, la cogía del cuello y Carolina más y mas fuerte gemía.
-          Súbete encima nena, quiero que me mojes muchísimo.

Él se incorporo y Carolina se subió encima. Le comía las tetas y ella movia sus caderas encima de él, notando su clítoris palpitando.

-          Dios. Si nena, dame, sigue. Mójame más.

Los cuerpos sudaban. Las manos de Carolina cogían a Marcos por su cuello y el la ayudaba cogiéndola de las caderas para dar más impulso.

-          Me corro, quítate.

Y con un gemido y agotados acabaron los dos, mirándose en silencio, sudando, jadeando con los labios encarnecidos y la respiración muy rápida.

-          Te quiero.

-          Yo también.

Lo había dicho, ella lo había dicho. Sus labios esa vez no callaron y debían haberlo hecho. Quizás por el cumulo de acontecimientos de ese día, la amiga de Marcos, la imagen que le habían enviado y que nuevamente se lo había ocultado y lo que había pasado aquella madrugada con su madre, quiso pensar Carolina, pero no, realmente lo quería. Y él le contesto que también. El también. El no puso un te quiero en sus labios, puso un también.

¿La emoción del momento pudo con Marcos y le llevo a decir eso? O ¿realmente quería a Carolina tanto como ella a él?

Lo que sus labios callaron fue que ya sí que no había vuelta atrás, estaba enamorada y había un “Te quiero” por medio.


-Vente, vamos a dormir gordita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario