domingo, 7 de diciembre de 2014

15. Los 22

- ¿Cuando llega Quillo a casa? Ya hace tres días que volvimos de Barcelona, he llamado al hotel diciendo que pasaban a recogerlo esta misma mañana pero me han dicho que allí no estaba, ¡Marcos que van a perder al oso!

-          No te preocupes, he avisado yo esta misma mañana, en dos, tres días como mucho está aquí, lo envía mi empresa.

-          ¿Seguro?

-          Sí Carol, tranquila, ¡te dejo que voy a entrar al banco y tú no estás prestando atención en clase!, luego nos vemos gordita.


(Una semana más tarde).

-          Joder, menudo muermo esta clase, no la aguanto, se me hace eterna

-          Y a mí, es horrible esta asignatura. Oye por cierto, nena, la semana que viene es tu cumple ya! ¿Qué tienes pensado hacer?

-          Pues no se Luci, no me apetece hacer nada la verdad, supongo que invitaros a tomar algo a las mas intimas y listo.

-          ¡Anda ya! Si tu siempre te super organizas unas fiestas semanas antes, este año no puede ser menos, ¡además estoy aquí!

-          ¡Chicas!, presten atención, la semana que viene iremos a “la sala de cabliado”

-          ¿Escucharon bien chicas? “Sala de cabliado” ¡suena potente!

-          Jaja, menos cachondeitos Jesús.

-          Iremos tomando nota para el acto de graduación, aquí hay profesores con mas vocabulario que la RAE.

15:40

-          Mamá este año no me apetece hacer nada por el cumpleaños.

-          Si vamos, estas como para hacer algo con el dineral que te has gastado en Barcelona, ¡sigo en total desacuerdo con ese viaje!, en que mal momento…


-          ¿Me lo vas a echar en cara toda la vida?, lo hecho, hecho está y eso que me he llevado en la vida.
-          
       Bueno y si tan contenta vienes de ese viaje, sería para que vinieras llena de energía y positividad, has desconectado de todo estos días,  ¿Por qué no quieres celebrar tu cumpleaños?

-          No me apetece la verdad, sigo dándole vueltas al tema, la facultad… ¿y si estoy haciendo el tonto? No sé, a parte mis amigas este año están como mas desperdigadas todas, tienen sus vidas y las pongo un poco en compromiso, o eso creo, y luego por otro lado está Marcos, Mamá creo que me está gustando más de lo que me esperaba.

-          Sinceramente hija, no creo que sean motivos para no celebrar un cumpleaños, y ya sabes que debes quitarte los pensamientos negativos de la cabeza en todo, estas luchando por tu futuro y debes seguir adelante sin que nada te detenga, y el tema Marcos… vamos a dejarlo de lado, no me gusta ni un pelo esa relación que tenéis.

-          Voy a echarme un rato, estoy cansada y me espera una tarde larga, viene luego Lucia, vamos a terminar un trabajo.

-          ¡Ten tu habitación recogida!

-          Sí, mamá.



(Dos días más tarde)

Whatsapp:

Cel: Gorda, ¿Qué es eso de que no quieres celebrar tu cumple?

Carolina: ¿Y tu como lo sabes?

Cel: Tu madre me ha hablado, si no quieres hacer nada no te vas a quedar en tu casa, ¡aunque sea tu y yo nos tomamos uno o mil vinos! Y no me vale un “no” por respuesta

Carolina: Jajaja, está bien, cuando se acerque el día planeamos, que esto es el domingo, hay tiempo aún.

Cel: Nada de planeamos, ya estamos a viernes, esta todo hablado, yo voy a por ti y nos vamos a tomarnos unos vinos, ya después veremos qué hacer con nuestras vidas.

Carolina: Bueno… está bien, pero te advierto que tengo cero ganas.

Cel: Las ganas me las paso yo por… ¡El arco de triunfo vamos!

Domingo, 20:30

Whatsapp:

Marcos: Gordita, ¿Qué haces?

Carolina: Pues en la cama echada, no tengo ganas de nada, acabo de avisar a Cel de que no salgo con ella.

Marcos: Yo también estoy en la cama, estoy súper cansado.

-          Carolina, vístete, estás aun con el pijama puesto, tus tías vienen ya a casa y mira que pintas tienes, ¡adecéntate un poco!

-           Pero ¿Qué más dará si son las titas? Será que no me han visto veces en pijama.
-          Carolina hija, es tu cumpleaños, no me seas…

-¡ Caroooooool, la puerta, están llamando, ve a abrir! Ay Dios mío esta niña… Pasa Celia, está en su habitación.

- Pero ¿se puede saber que haces así vestida?  Están tus tías aquí y te dije que si o si venía a por ti, anda sal.

-¡Qué pesada eres! Voy…

-¡SORPRESAAAAAAA!

-¡Noooo!, ¡¡no me lo puedo creer!! ¡Estais todos aquí! ¡Que fuerteeeee! Como lo teniais de callado… todos engañándome… ¡Lucia! ¡Feeeer! ¡Irina! ¡Jesús!

- Espera, que viene alguien más.

- No, no, no, esto sí que no… tu aquí también… ¡Quilloooooooo! ¡Aaaaah! ¡Os mato! ¡Dios! Me da algo, y yo con estas pintas… Marcos, ¿Tu no estabas en la cama? ¿Qué haces aquí? ¿Y Quillo no estaba aún en Barcelona?

-Jajaja ¡si es que cuando te dice tu madre que te vistas es por algo!

- Por cierto ¿Tu eres el chico del barco que se la llevo a Barcelona no?

-Jajaja, ese mismo soy yo, encantado. Carol, estaba en la cama hasta que he tenido que ir a por Pablo, y Quillo llevaba una semana en mi casa, lo tenía en mi cuarto y a mi sobrino le daba miedo.

-Así que… ¿Llevas engañándome con el oso una semana no? Bueno todo sea por esta sorpresa ¡¡Ay qué alegría!!

-Jajaja viéndolo de esa forma, ¡sí!

-Toma, Carol, abre nuestro regalo.

- ¡Rompe el papel!

-¡Ohhh! ¡Qué vestido chulo! ¡Me encanta!

- Jajaja, sabía que te iba a gustar, conozco tus gustos a la perfección.

-¿Lo has elegido tu? Jajaja, como para no conocernos después de estar 24h del día viéndonos, me encanta de verdad! Es chulísimo, justo quería uno así con volantito y espalda al descubierto. ¡Habéis dado en el clavo!

- Pruébatelo anda y si no te está bien se descambia, tienes tiket regalo en la bolsa.

- Carol ponte el vestido esta noche ¿Salís todos de fiesta ahora?

Esa noche Carol se colocó su vestido nuevo, se subió a los tacones, salió con Pablo, ya que al ser Domingo, todos los demás trabajaban al día siguiente o tenían clase; y fueron a la sala donde trabajaba Marcos, bebieron y bailaron toda la noche hasta que Marcos terminó su turno.

3:30

Whastapp:

Desconocido: Imagen.

En la foto se veía a Marcos abrazando  a una chica.

Carolina: ¿Quién eres? ¿Por qué me mandas esto?

-Pablo, espérame un segundo, voy al baño, no te muevas de aquí.

-Vale, no te preocupes, no me moveré, ve tranquila.

Carolina fue al baño y llamo tres veces seguidas, pero la única respuesta que tuvo fue de un contestador automático diciendo: “El numero al que llama no existe” Con lo cual Carolina no le dio importancia y tampoco se lo debía decir a Marcos puesto que no eran pareja estable y más cuando ella le había dicho que no quería comprometerse desde un primer momento, así que como si nada hubiera pasado salió del baño y con la mejor sonrisa busco a Pablo.

Whatsapp:

Mamá: Carol no duermas fuera de casa hoy, vuelve a dormir aquí.

Mensaje que Carolina nunca contesto y debió hacer caso.

Carolina se fue a dormir con Marcos,  cuando el termino, acercaron a Pablo a su casa y se fueron al sótano, donde los últimos días habían hecho vida.

-Avisaré a mis padres de que estoy aquí abajo, espera, no tardo, voy al baño, ve montando la cama del sofá.

Cuando Marcos bajo, se encontró a Carolina dormida, desnuda, en la cama recién hecha, se acurrucó junto a ella y le dio un beso en la mejilla.


Lo que sus labios callaban era que sin querer se acababa de poner una venda en los ojos y solo un nudo en la garganta era lo que de vez en cuando le daba un aviso. ¿Quién narices le había enviado esa imagen? ¿Cómo tenía su número de móvil? ¿Era reciente la imagen? ¿Por qué había hecho alguien eso? Sabía que no podría cargar con ello mucho tiempo, pero esa noche sus labios callaron.

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