Muchos de los mejores momentos y
que mas recordaremos cuando seamos padres o abuelos son los que nos da día a día
nuestra familia, nuestro más allegados, ya que son ellos los que han estado ahí
desde el primer día que vinimos a este mundo y estarán hasta que nos vayamos.
Mucha gente cree que la Navidad es tiempo de cenas familiares, de reuniones con
tu tío que no ves desde la navidad pasada o la vieja aquella que se supone que
es tu tía abuela y que te mira con cara de haba, y de regalos y no es así. La familia
se debe reunir siempre que pueda y no porque sea navidad, no tiene porque ser
en esa fecha, cada día al lado de los tuyos puede ser especial, cada día se
puede hacer un regalo sin necesidad de que sea material y puede llegar mas
profundo que en esas fechas tan señaladas, lo que sí es cierto es que en Navidad los vínculos
son más fuertes y la Navidad nos hace a todos mas humildes dentro de lo que
cabe.
Whatsapp:
18:30
Marcos: Gordita ¿sales en noche buena?
Carolina: Pues la verdad es que
no entiendo yo esa nueva moda, yo en noche buena nunca he salido, porque ceno
con mi familia en mi cortijo y nos quedamos todos juntos hasta las mil cantando
y bailando.
Marcos: y tarde buena ¿tampoco?
Carolina: pero bueno ¿Por qué tengo
que salir? Jajaja, no, yo soy muy tradicional. ¿tu si sales?
Marcos: tarde buena si, porque
por la noche justo después de cenar siempre trabajo, salgo por la tarde, ceno y
me voy a trabajar.
Carolina: am, entonces tiene algo
de mas sentido. Por cierto ¿te apetece que nos veamos luego un ratito para
cenar?
Marcos: pues es que ya he quedado
con mis amigos. Mañana si quieres cenamos.
Carolina: pues te digo mañana,
porque igual tengo que ir a ayudar a mi madre a preparar cosas para la cena del
24.
Marcos: vale, pues vamos
hablando. ¿Le has escrito la carta a los Reyes ya?
Carolina: Si, ¡tenemos que dárnosla!
¡Que si no nos pilla el tren!
Marcos: Pues mañana nos la damos
sin falta, y en fin de año… ¿Sigues con el plan de la casa y los tíos no?
Carolina: vale. Si, no tengo otro
plan y ¡el año pasado me lo pase genial!
Marcos: ¿Cuantos tíos van a esa
casa?
Carolina. Ay Marcos, no lo sé, no
soy la relaciones publicas de la fiesta, pero ya te lo dije ayer, que no tenias
que preocuparte, que yo decidí estar contigo y en el momento en el que a mí se
me pasara otra persona por la cabeza te lo diría y se acabaría, no te voy a
engañar porque no me sale ser de esa condición,
y de momento estoy muy a gusto contigo, debes confiar en mí y dejar esos celos
enfermizos de lado.
Marcos. No son celos enfermizos,
te vas de fiesta, con mil tíos seguro y a saber lo que hacéis con la
borrachera, conozco a los tíos, soy uno de ellos, ¿Qué pensarías tu si te
dijera que me voy de fiesta a una casa y que van tías?
Carolina: A mí esa clase de tíos
que van a ver qué pillan me dan asco… ¿Sinceramente crees que voy a hacer algo?
Sabes cómo soy. Tu no hace falta que me
digas eso, trabajas en ello todas las noches y precisamente no soy Miss celosa,
si no ya estaría como los perros echando espuma pos la boca.
Marcos: bueno ya esta, haz lo que
quieras .No eres mi novia.
Carolina: ¿Qué pasa? cuando ya
llevo razón te enfadas y me dices haz lo que quieras y lo arreglas quitándote del
medio con un “no eres mi novia”?
Marcos: No
Carolina: me acabas de dar la
razón. La gente se entiende hablando y tu te quitas.
A veces damos demasiadas
explicaciones a gente que ni si quiera se molesta en contestarnos a otras
cuestiones, las damos porque queremos hacer ver a otras personas lo que vemos nosotros mismos, y eso jamás va a ser así, nos importan demasiado y lo hacemos una y otra vez. Explicaciones que muchas veces entran por un oído y salen por el
otro, ya que normalmente se las damos a personas que no nos escuchan y solo
escuchan lo que quieren escuchar, dando de lado todo lo demás que le digamos, quedándose
con lo malo, personas así demuestran un carácter fuertemente egoísta, cerrado,
testarudo y de poca confianza y es mejor
no entrar en su juego, porque da lo mismo, ellos siempre saldrán ganando. no demos tantas explicaciones, quien de verdad confía en nosotros no las necesita, y si después de haberle demostrado cosas sigue sin confiar es que ni si quiera confía en si mismo/a.
Pero Carolina se rendía ante sus
pies una vez mas… pasadas unas dos horas de dureza extrema de no hablarle, de
mirar mil veces su conversación y mantener los dedos quietos, no pudo más y se
autoculpaba.
20:40
Whatsapp:
Carolina: No te enfades gordito,
de verdad, no quería que pasara esto.
Marcos. Ya te he dicho que no me
enfado, estoy con mis amigos, luego hablamos.
Carolina: vale, pásalo bien, te
quiero.
Hasta el día siguiente no
volvieron a hablar.
Esa noche Carolina durmió a
medias, culpándose de ir a una fiesta con tíos como el le decía, habiendo dado
explicaciones sin tener que darlas, porque como él decía no eran novios, y rebajándose
después pidiéndole perdón, pero Marcos mas se subía a su trono. Y ella empezaba
a dudar si realmente había estado con sus amigos todas las veces que le había dicho
que estaba con ellos o estaba con otras. Dudaba pero enseguida se quitaba la
idea de la cabeza.
Las cosas se solucionaron al día
siguiente durante la cena, a la que Carolina asistió, dejando a su madre con su
hermano para preparar las cosas de la cena de navidad, después de que Marcos se
levantase resacoso a las siete de la tarde.
Durante la misma, hablaron y carolina
decidió ir a pasar el fin de año con sus amigas, sin tener que engañar a
Marcos, es lo que había y “no eran novios”.
La noche de fin de año Carolina
disfruto con sus amigas, en la casa de los mismos chicos con los que había estado
el año anterior, amigos que conocía desde su época del instituto y con los que
se llevaba muy bien, buenos amigos. Bailaron hasta altas horas y hasta
desayunaron, mientras Marcos trabajaba en la sala donde también se celebraba
una gran fiesta. Ellos dos estuvieron en constante contacto durante la noche
hasta que Carolina se fue a casa sobre las 10 de la mañana y Marcos sobre esa
hora se fue de after, cosa que a Carolina no le hacía mucha gracia, pero tenía
que tragar y entre que estaba agotada de toda la noche, con frio y con un poco
de resaca ya, durmió e intento olvidar.
Y al contrario que él, volvió a callar
sus labios nuevamente sin reprochar nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario