Whatsapp:
Marcos: ¿Gordita, sales esta
noche?
Carolina: Pues no saldré gordito,
estoy agotada y mañana debo madrugar y estudiar para los exámenes, que empiezo
en dos semanas
Marcos: Pero bueno si es sábado,
¿Seguro que no sales?
Carolina: Seguro que no, ¿y esa
insistencia? ¿quieres que salga?
Marcos: Hombre, por verte… No sé…
Carolina: Pues esta noche no
podrá ser…
Marcos: Bueno, pues otra vez será.
Carolina: Voy a mimi ya, pásalo
bien y ten cuidado, escríbeme cuando llegues a casa. Te quiero.
Marcos: Si preciosa, descansa. Yo
también te quiero.
08:56
Marcos: Buenas noches princesita,
ya estoy en casa, espero que estés soñando conmigo, la noche ha estado bien, me
lo he pasado bastante bien, había muchísima gente. Que ganas tengo de verte y
comerte entera. Te quiero.
09:00
Carolina: ¡Uy! Por un pelín no te
he pillado despierto, ¡que rabia! ¡Que tarde te has acostado hoy! Habéis apurado
muchísimo. Voy a ponerme a estudiar, me alegro de que te lo hayas pasado
bien, descansa mi niño, luego nos vemos.
Te quiero.
18:00
Whatsapp:
Marcos:¡Buenos días gordita!
Carolina: Menudo marmotilla estas
hecho.
Marcos: me encanta dormir, ya lo
sabes J
Celia: Gorda, ¿tienes un momento
para hablar? ¿Estás con Marcos?
Carolina: Claro que tengo un
momento gordi, estoy sola, dime.
Celia: Veras, yo sé que mucha
gente desconocida te ha mandado imágenes todo este tiempo de Marcos, e igual me
meto donde no me llaman, pero debo decírtelo, ¿Él trabajo anoche, verdad?
Carolina: Si, en la principal.
Celia: pues a ver, esto debes aclararlo con él porque ojos que no ven… pero es que estuvo en su sala Luisete, mi ex, y
lo pillo un par de veces hablando con una muchacha muy cerca, a la que le
tocaba el culo y con la que se fue por la mañana, me ha mandado fotos, te las
mando, espera.
Carolina: ¿Cómo? No puede ser
verdad, mándame las fotos que las vea.
Celia: Voy, las hizo el, que
estaba delante en el momento y no se movió de allí para ver como actuaba
Marcos.
Carolina: ¡Envíamelas ya! ¡Me va
a dar algo!
Celia le envió dos fotos, una de
ellas dentro de la sala, en la que se veía perfectamente a una chica rubia,
pelo largo, bastante rellenita y la mano de el cogiendo su culo, y hablando al oído,
mientras él estaba en el escenario de la sala pinchando; y la otra caminando
hacia la salida de la sala, a plena luz del día, los dos de espaldas con los
abrigos puestos y un sol que resplandecía.
Celia: Carol, ¿Estás bien? Creo que
deberías hablarlo con él antes de nada.
Carolina: si Cel, estoy bien, no
me lo esperaba, la verdad y más después de
estos días que hemos estado tan bien, voy a intentar hablar con él, a ver si podemos
quedar y mejor a la cara, que por aquí se malinterpretan las cosas.
¿Sabes si Luisete conoce a la
chica?
Celia: No, no la conoce, y si la
conociese ya le hubiese dicho algo anoche, lo único que me ha dicho es que era
muy fea de cara y bastante mayor.
Carolina: Bueno eso me consuela,
a ver que me dice el.
Marcos: gordita, estas muy
callada, ¿Qué haces?
Carolina: ay perdona, es que
estoy haciendo mil cosas, oye quieres que quedemos y merendamos juntos?
Marcos: pues es que sigo en la
cama y no he comido si quiera aún, tengo que ducharme y comer y luego ir a
llevarle los platos a un colega para pinchar.
Carolina: ah bueno, oye y, ¿anoche
que tal? No ligarías mucho no?
Marcos: que va, si yo paso de las
tías.
Carolina: Ah ¿si? Pues es que no
me han dicho lo mismo.
Marcos: Mmmm ¿ya estamos con
paranoias? Ya sabes que la gente habla mal de mi, hay mucha envidia, ¿Qué te
han dicho?
Carolina: con quien te fuiste
esta mañana al salir de trabajar?
Marcos: ¿por qué me preguntas
eso?
Carolina: me han dicho que te
vieron salir con una chica.
Marcos: ¡Venga ya! Lleve a una
amiga a su casa porque estaba lloviendo y no tenía coche. ¿Quién te lo ha
dicho?
Carolina: Marcos no te creo. No me
mientas, fue lo único que te pedí, no somos nada y lo único que quiero es que
no me mientas.
Marcos: no te miento y no debo
darte explicaciones, ¿Por qué no me crees?
Carolina: Tengo fotos y no llovía
esta mañana
Marcos: mándamelas, quiero
verlas.
Carolina: no, no te las voy a
mandar.
Marcos: quien te las ha mandado?
Carolina: alguien de confianza.
Marcos: dime quien o me enfado.
Carolina: no tengo porque decírtelo,
y se que es verdad, acabas de mentirme.
Marcos: no es verdad, no he
dormido con nadie si es lo que quieres saber, lleve a mi amiga a su casa y
punto. No hay més que hablar. A saber qué haces tú acostándote tan pronto
algunos días y nunca te digo nada.
Carolina: no me puedo creer que
me digas esto, Marcos estudiar y no mentirte como tú. Ya me había avisado mucha
gente de cómo eras, llevo meses recibiendo fotos tuyas de gente que ni conozco
y padeciendo en silencio, pero esta vez ha sido de alguien de confianza, no sé
como puedes ser así.
Marcos: Pues asi soy, lo siento. Me
voy a seguir durmiendo, ciao.
Carolina: marcos, ¡coge el teléfono!
Marcos: Deja de llamarme. Adiós.
El quedo por encima, una vez mas, huyendo de la situación.
Dejo a carolina como a las locas, tratándola como tal y
dejando la conversación donde y como el quiso.
Era la primera vez que tenia pruebas, de confianza, de una situación
en la que la habían intentado meter en varias ocasiones. No sabia como actuar,
tenia tanto por decirle, pero no pudo.
Esta vez sus labios volvieron a callar, sin poder decir más
palabra y tragándoselo todo en silencio en su habitación hasta que el quiso,
sabiendo que aun podía estar con ella en la misma cama. Lo que ella no vio fue
que asi actuaban los cobardes, huyendo e intentando cambiar los roles.
No hay comentarios:
Publicar un comentario