19.00
- Uy , Qué raro,
Irina llamándome, espera un seg.
( Irina era como esa amiga un poco loca que todos tenemos, esa que es muy activa, que siempre tiene mil planes con mil personas el mismo día, un poco desastre y siempre con la cabeza en cualquier otra parte. Ya sabéis de quien hablo y le habéis puesto cara.)
Holaa, dime, pues estoy con Carol tomando café, ¿Tú qué?
Mmmm, espera…
-Carolina , ¿Tu quieres que vayamos mañana a una fiesta en
un barco de unos amigos de Iri?
-Mmmm, pero, esto… ¿Sin conocer a nadie?
-Si.
Iri, mañana estamos allí, perfecto, en cuanto salga de
trabajar le tiramos hacia el puerto. Alli te esperamos.
-Estás loca Celi, y mas con las aventuras de Iri, ya sabes
que está como una cabra… Miedo me da.
13.00
- Carol, estoy saliendo , en 5 min estoy en tu puerta, date
prisa.
- ¡Oki gordi!
(En realidad locas estaban las dos, pero si no se cometen
este tipo de locuras a esta edad, ¿Cuándo las harías? Es tiempo de comerse el
mundo y mas cuando no tienes pareja y una muy buena amiga)
13.40
Whatsapp: Cel, lo siento, no voy a poder ir con vosotras, os
dejo el numero de uno de los chicos, poneos en contacto con el. ¡Disfrutad!
No, podían dar credito, creían que era una encerrona. Las caras de Celia y Carolina no podían ser mas chistosas,
cuanto menos, un poema.
-Cel, yo no voy, no conocemos a nadie y encima Irina nos ha
dejado tiradas, que no, ¡que yo no voy!
- Venga Carol, ya que estamos aquí… No perdemos nada, si
vemos que no nos mola el rollo que llevan nos volvemos, te lo prometo.
- Puufff… Bueno está bien, iremos, confío en ti.
Llegaron al puerto y resulto que ya habían zarpado, con lo
cual se pusieron en contacto con el chico que Iri les había dicho.
-
Mira, esta en línea, todavía deben estar por la
costa
Whatsapp:
Hola , soy Celia, amiga de Iri, hemos llegado al
puerto, pero el barco que nos había dicho ya no estaba.
Whatsapp:
Hola Celia, soy Jose, un placer, hemos salido
pensando que ya no vendríais, pero no os preocupéis, le diré al Patrón que se
acerque lo mas que pueda a la costa, eso sí tendréis que venir nadando.
-¿Qué QUEEEEEEEEEÉ? ¿Nadando? Ni loca, ni harta de vino, que
no, que yo me quedo aquí, ¿y qué hacemos con las cosas? ¡Encima hay medusas!
Celia yo no voy.
-Venga anda, ¿Qué más da? Estamos en la playa, de todas
formas te ibas a bañar.
- Ya, pero no así. Entrar en un barco donde solo hay tíos
recién salida del agua, ¿Qué se van a pensar? Que no.
- Pero que no pasa nada, ¿Eres una aventurera o no?
- Mmmm, bueno… está bien. Subiremos a ese maldito barco,
pero tenemos que dejar todo en el coche, móviles, toalla, llaves, etc.
- Si, dejaremos todo en el coche, ¡excepto tu cámara! ¡Menos
mal que es acuática!
Cámara en mano y gafas de sol puestas Carolina y Celia
empezaron a nadar con el mar lleno de medusas, con lo cual gritaban y desde el
barco solo se escuchaban risotadas.
Una vez que llegaron al barco, corriendo los chicos las
ayudaron a subir, se presentaron y las invitaron a unas copas. Pasaron un día
increíble con personas totalmente desconocidas, pero allí surgieron grandes
amistades.
No hay comentarios:
Publicar un comentario